Nº 4 2014 > Ciudad inteligente y sostenible

Ciudades inteligentes y sostenibles — una hoja de ruta

Ciudades inteligentes y sostenibles — una hoja de ruta

Este artículo se basa en un informe técnico que la Sra. Silvia Guzmán Araña prepara actualmente como contribución al Grupo Temático del UIT–T sobre Ciudades inteligentes y sostenibles. El informe se publicará en octubre de 2014.

La población mundial está creciendo y las ciudades están cada vez más saturadas y congestionadas. Según las proyecciones, en 2050 la población urbana representará el 70% de la población mundial. En 2007, por primera vez en la historia, el número de personas que vivía en ciudades era superior al número de personas que vivía en zonas rurales. La presión sobre los recursos naturales y los servicios públicos urbanos tales como el saneamiento y la salud se está intensificando; y las ciudades consumen por sí solas, tres cuartas partes de la energía producida.

Con el fin de satisfacer las necesidades asociadas al aumento de la población urbana, las ciudades deben aplicar enfoques innovadores para mejorar la eficiencia de todos los aspectos de su funcionamiento (por ejemplo, los servicios públicos, los edificios y el transporte), garantizando al mismo tiempo una mejor calidad de vida para sus habitantes.

Esto requiere la creación de un modelo de ciudad nuevo, más eficiente: el modelo de la ciudad inteligente y sostenible. Para ayudar a los responsables de la planificación y de las políticas a convertir en realidad esta visión, el Grupo Temático del UIT–T sobre Ciudades inteligentes y sostenibles elaboró una hoja de ruta de cinco pasos.

Primer paso: Sentar las bases de una ciudad inteligente y sostenible

Aunque las ciudades inteligentes y sostenibles se desarrollen de maneras muy distintas en función de su ubicación y sus prioridades, la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) siempre será indispensable. Sin embargo, los avances serán escasos a menos que se analicen todas las implicaciones de convertirse en una ciudad inteligente y sostenible.

La primera parte de este proceso es entender exactamente lo que constituye una ciudad inteligente y sostenible. Este paso también implica determinar los intereses y las prioridades de la ciudad, identificar los actores que deben participar, comprender las implicaciones de esta transformación para la gobernanza de la ciudad, así como crear los mecanismos necesarios para garantizar una participación ciudadana continua y una buena comunicación durante todo el proceso.

Actualmente existen muchas definiciones diferentes, así como una variedad de puntos de vista de todo el mundo sobre lo que es, o debería ser, una ciudad inteligente y sostenible. El Grupo Temático del UIT–T sobre Ciudades inteligentes y sostenibles estudió cerca de 100 diferentes variantes, y en junio de 2014, acordó la siguiente definición: "Una Ciudad Inteligente y Sostenible es una ciudad innovadora que aprovecha las tecnologías de la información y la comunicación y otros medios para mejorar la calidad de vida, la eficiencia del funcionamiento y los servicios urbanos y la competitividad, al tiempo que se asegura de que responde a las necesidades de las generaciones presente y futuras en lo que respecta a los aspectos económicos, sociales y medioambientales".

De igual importancia por lo que respecta a las ciudades inteligentes y sostenibles, es identificar las partes interesadas pertinentes, sus papeles y responsabilidades, así como definir el modelo de gobernanza y las estrategias de dirección para transformar la ciudad. Lo más probable es que las partes interesadas provengan de ámbitos muy variados. Por ejemplo, los concejales y las autoridades locales se encargan de esbozar una visión global a largo plazo para la ciudad. Los gobiernos nacionales y regionales definen los marcos jurídicos. Las empresas y los proveedores de servicios de la ciudad adquieren y utilizan la tecnología. Las empresas de tecnologías de la información y la comunicación proporcionan las soluciones tecnológicas necesarias para integrar los servicios de la ciudad. Las organizaciones no gubernamentales sensibilizan sobre las preocupaciones de la población y ayudan a implicar a diferentes grupos en los procesos de consulta.

Las organizaciones multilaterales promueven las iniciativas a favor de la ciudad inteligente y sostenible y aportan fondos y conocimientos. Las asociaciones del sector de las tecnologías de la información y la comunicación promueven su desarrollo. Las instituciones académicas forman a los profesionales y analizan las nuevas tendencias e iniciativas. Los habitantes de la ciudad al igual que los visitantes, pagan por los servicios de la ciudad inteligente y sostenible. Las empresas consultoras especializadas se encargan de comparar y evaluar los avances. Las instituciones de normalización desarrollan un lenguaje común para todas las partes interesadas y definen los indicadores fundamentales de rendimiento.

En cuanto a la gobernanza, los responsables de tomar las decisiones deben estudiar la posibilidad de crear un organismo intersectorial de apoyo capaz de proporcionar asistencia permanente a los ayuntamientos para diseñar las ciudades inteligentes y sostenibles y poner en marcha su funcionamiento.

Sentar las bases de una ciudad inteligente y sostenible incluye también identificar e implementar mecanismos efectivos para fomentar la participación ciudadana. Los ciudadanos son los beneficiarios finales de la configuración de la ciudad inteligente y sostenible; y el propósito de las nuevas funciones es facilitar el acceso a los servicios de la ciudad y aumentar su eficiencia con el fin de mejorar el bienestar de los residentes. En este sentido, es crucial asegurar la transparencia y la responsabilidad, no sólo con respecto a la inversión en los servicios, sino también a su impacto sobre la calidad de vida de los ciudadanos. Esto requiere la utilización de mecanismos basados en las TIC tales como las herramientas de comunicación social y de participación social colaborativa (crowdsourcing) para estimular la implicación y la participación de los ciudadanos.

La Sra. Silvia Guzmán Araña explica: "Es crucial brindar a los habitantes de la ciudad la oportunidad de participar activamente. La gente puede actuar así como 'ciudadano sensor', proporcionar datos valiosos y crear un ciclo continuo de intercambio de información y observaciones, lo que producirá nuevas ideas". Como parte de la implicación y la participación de los ciudadanos, los ayuntamientos deben ofrecer capacitación y proporcionar un buen acceso público a las tecnologías de la información y la comunicación, pues hay que reconocer que todavía persisten algunos vacíos en estas áreas.

Segundo paso: Definir y financiar la infraestructura inteligente

Las ciudades inteligentes y sostenibles necesitan inversión en infraestructura de tecnologías de la información y la comunicación. Con el fin de minimizar los costos, tiene sentido utilizar las redes preexistentes. Ya sea nueva o preexistente, la estructura de la infraestructura está compuesta de cuatro niveles (véase la Figura 1). El primer nivel es el nivel de detección y está compuesto de dispositivos de identificación por radiofrecuencia (RFID), sensores, redes de sensores y otros dispositivos de detección y seguimiento. El segundo nivel es el nivel de comunicación y está compuesto de redes de banda ancha ópticas e inalámbricas de gran capacidad y anchura de banda, altamente fiables. El tercer nivel es el nivel de datos y está compuesto de los centros de datos de las autoridades locales, las empresas y otros actores que participan en el procesamiento y la minería de datos y otras actividades afines. Finalmente, el cuarto nivel es el nivel de las aplicaciones y está compuesto de un conjunto de aplicaciones que utilizan los datos recogidos y tratados en otros niveles y son accesibles a través de varios tipos de terminales.

 

La infraestructura de una ciudad inteligente y sostenible es un laberinto de tecnologías y equipos. Estos incluyen desde centros de datos y plataformas de computación en la nube, hasta sensores, terminales y pasarelas. Entre las partes involucradas en la planificación estratégica de la infraestructura se encuentran desde proveedores de tecnologías de la información y la comunicación e instituciones financieras, hasta operadores de telecomunicaciones y organismos reguladores. El cumplimiento de las leyes y reglamentos pertinentes es esencial. La financiación puede provenir también de distintas fuentes tales como los impuestos en general, los márgenes de utilidad, la publicidad, las subvenciones y las donaciones de las empresas.

Tercer paso: Crear servicios inteligentes y sostenibles

Las tecnologías de la información y la comunicación pueden contribuir a mejorar los servicios de la ciudad inteligente, haciéndolos más eficientes e interactivos. Los responsables de la planificación estratégica deben designar los servicios existentes susceptibles de mejorar con estas tecnologías. Por ejemplo, los sistemas inteligentes de gestión de los recursos hídricos utilizan tecnologías de la información y la comunicación para lograr ahorros económicos, así como para mejorar la prestación de los servicios y la gestión de las aguas residuales, y controlar el agua de las inundaciones y las tormentas. Las conducciones inteligentes, los sistemas geográficos de información, los contadores inteligentes y la computación en la nube son algunas de las herramientas y tecnologías utilizadas de esta forma.

El transporte inteligente significa poder trasladar pasajeros y mercancías de manera más eficiente y sostenible. Esto puede requerir comunicaciones máquina a máquina, tecnologías Wi-Fi y RFID y sistemas mundiales de posicionamiento (GPS), por ejemplo, para obtener información en tiempo real sobre el flujo del tráfico. Entre las capacidades se encuentran el seguimiento de los vehículos y la vigilancia de la infraestructura vial, lo que permite reducir la duración de los trayectos y disminuir el número de accidentes de tráfico.

Los sistemas inteligentes de gestión de desechos pueden rastrear los residuos para controlar su traslado, optimizar los recorridos y recopilar y compartir los datos durante todo su ciclo. La gestión inteligente de la atención médica permite establecer diagnósticos y prescribir tratamientos a distancia, prestar otros servicios médicos en línea y utilizar sistemas para vigilar a los pacientes a distancia. Las comunicaciones máquina a máquina son esenciales para el funcionamiento de estos sistemas.

La educación inteligente significa crear un entorno de aprendizaje personalizado para niños y adultos o proporcionar a los docentes nuevas maneras de diseñar actividades de aprendizaje. La seguridad inteligente permite realizar análisis predictivos e identificar patrones de comportamiento criminal para mejorar la seguridad de los ciudadanos. Los edificios inteligentes pueden utilizar las tecnologías de datos para mejorar la eficiencia energética, reducir el despilfarro y optimizar el consumo de agua.

Los servicios inteligentes y sostenibles también pueden desempeñar un papel importante para mejorar la capacidad de la ciudad para adaptarse al cambio climático y prepararse a las situaciones de catástrofe. Estos servicios dependerán a su vez —desde la perspectiva global de la ciudad— de los sistemas de mando y control compartidos entre los distintos departamentos de la ciudad, a saber, los departamentos de energía, de gestión de desechos, de transporte y de seguridad.

Cuarto paso: Supervisar los avances

Las autoridades y las partes interesadas deben utilizar los indicadores fundamentales de rendimiento para evaluar los avances de los servicios de la ciudad. Estos indicadores también ayudan a evaluar los efectos de las modificaciones sobre la ciudad y permiten comparar el desempeño con otras ciudades. Al respecto, la Sra. Guzmán Araña afirma: "Los responsables de la planificación disponen de una amplia gama de opciones para elegir, y deben utilizar los indicadores fundamentales de rendimiento para seguir el desempeño y registrar el aumento de la eficiencia".

Entre los principios de evaluación se encuentran la integración, la comparabilidad, la independencia (los indicadores de una misma categoría deben ser independientes) y la simplicidad (conceptos y cálculos simples e intuitivos).

Quinto paso: Garantizar la seguridad

Las tecnologías de la información y la comunicación proporcionan seguridad y ayudan a gestionar los riesgos, pero también necesitan protección. Entre los riesgos a los que se exponen estas tecnologías se encuentran los ciberataques y el robo de información por ejemplo. El desarrollo de la ciudad inteligente y sostenible implica optimizar la seguridad de los datos y gestionar los campos electromagnéticos.

Las vulnerabilidades de la arquitectura de las tecnologías de la información y la comunicación requieren estudio y los analistas de la seguridad deben considerar una amplia gama de peligros que amenaza a estos sistemas.

La seguridad de los equipos, las tecnologías antivirus, los cortafuegos y las copias de seguridad son herramientas para mejorar la protección de la infraestructura.

La infraestructura de seguridad de la ciudad inteligente debe incluir un centro para vigilar la preparación ante situaciones de emergencia y catástrofe, gestionar y evaluar la seguridad y garantizar la gestión de identidad. 

Marco de orientación para una ciudad inteligente y sostenible

Los cinco pasos antes mencionados son complementarios y están estrechamente relacionados entre sí; y las tecnologías de la información y la comunicación actúan como el aglutinante que integra todos los elementos de una plataforma fundamental, como ilustra el esquema del marco de orientación para una ciudad inteligente y sostenible de la Figura 2.

 

Según este marco, el diseño e implementación de una ciudad inteligente y sostenible es un proceso dinámico compuesto de dos conjuntos principales de actividades: una serie de componentes esenciales (ubicados en el centro de la figura); y una serie de etapas complementarias y relacionadas entre sí (representadas en los cinco cuadros alrededor de los componentes esenciales). Angélica Ospina, Investigadora de la Universidad de Manchester, explica: "El marco destaca los diferentes atributos que constituyen una ciudad inteligente y sostenible. Hace hincapié en la acción, tratando de responder a la necesidad de contar con recomendaciones prácticas que sirvan para orientar el desarrollo de estrategias para las ciudades inteligentes y sostenibles y para informar sobre los avances".

Retos

Los responsables de las estrategias para las ciudades inteligentes y sostenibles deben superar una serie de obstáculos, incluido el hecho de que comúnmente la administración urbana ha aplicado un enfoque de separación vertical. La ciudad inteligente y sostenible requiere una visión más global y una estrategia para cerrar las brechas entre los distintos departamentos y garantizar su coordinación.

En los países en desarrollo, la infraestructura existente es escasa y las tasas de conectividad, bajas. Es posible que los cimientos para construir una ciudad inteligente y sostenible aún no estén listos. Entre los elementos necesarios se encuentran las redes de banda ancha y las redes de comunicación para sensores.

No se tiene información suficiente acerca de las tecnologías utilizadas, no solamente por lo novedoso de este campo, sino por las políticas de protección de las empresas. En este sentido, es necesario fomentar el intercambio de conocimientos. Se necesitan más expertos en este sector emergente, ya que son contados los que tienen experiencia en materia de ciudades inteligentes y sostenibles. La sostenibilidad es otro de los retos que exige un enfoque no lineal, de mayor integración y a largo de la gestión.

La financiación es un reto adicional para las estrategias de las ciudades inteligentes y sostenibles. Al respecto, Daniela Torres, de Telefónica, señala: "Desde la crisis financiera de hace unos años, las ciudades y otras organizaciones han tenido dificultades para encontrar inversionistas. Esto se explica en parte por la falta de modelos de negocio que permitan la rentabilidad de la inversión". Es evidente que el urbanismo de las ciudades inteligentes y sostenibles debe integrar estrategias para la creación de empleo con el fin de estimular la creación de empresas. Todas las ventajas asociadas a la construcción de una ciudad inteligente y sostenible deben identificarse claramente y promoverse eficazmente con el fin de fomentar la participación activa y el apoyo de sus habitantes.

Conclusión

La Sra. Cristina Bueti, de la UIT, explica: "Hasta el momento se han construido muy pocas ciudades inteligentes y sostenibles. Se necesitan más experiencias y enfoques novedosos que aprovechen el potencial transformador de las herramientas que ofrecen las tecnología de la información y la comunicación".

Al iniciar un proyecto de ciudad inteligente y sostenible es importante establecer una definición de referencia clara. Para garantizar el éxito del proyecto deben utilizarse los indicadores fundamentales de rendimiento durante todo el proceso. El compromiso total de las partes interesadas y las autoridades de la ciudad es esencial para definir las prioridades y desarrollar las estrategias a largo plazo. La puesta en práctica de un concepto integrador como el de la ciudad inteligente y sostenible requiere los conocimientos de distintos sectores y de una gran variedad de partes interesadas, así como la participación activa de los ciudadanos.

La eficacia de las estrategias de la ciudad inteligente y sostenible supone un enfoque global y articulado que se base no solamente en los aspectos técnicos y de infraestructura, sino principalmente en el propósito de mejorar el bienestar de los ciudadanos. Como explica la Sra. Guzmán Araña, "no basta instalar tecnologías inteligentes para mejorar los servicios de la ciudad. Se trata de estrategia. Una nueva tecnología debe ir acompañada de una gestión inteligente. Los responsables de las estrategias deben definir la manera de utilizar las tecnologías y la información recopilada. Una característica central de la ciudad inteligente y sostenible es la ruptura con la gestión vertical de los servicios urbanos y la adopción de enfoque integrado de los servicios para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos".


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No.5 Septiembre | Octubre 2015

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