Nº 5 2015 > Servicios por satélite

La protección del espectro esencial para los servicios de satélite

Rupert Pearce
Presidente, Asociación Europea de Operadores de Satélites (ESOA)
Director general, Inmarsat

La protección del espectro esencial para los servicios de satéliteRupert Pearce, Presidente, Asociación Europea de Operadores de Satélites (ESOA) Director general, Inmarsat
Rupert Pearce, Presidente, Asociación Europea de Operadores de Satélites (ESOA) Director general, Inmarsat

La Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones (CMR‑15), que se celebrará en Ginebra del 2 al 27 de noviembre, abordará una serie de cuestiones de gran importancia para la industria de los satélites, entre ellas, la armonización de las atribuciones de frecuencia a satélites, ya que los sistemas de satélites tienen una amplia cobertura, muchas veces mundial. Los procedimientos de coordinación de los satélites también son indispensables para utilizar de manera eficaz el arco geoestacionario y el espectro de frecuencias. Por consiguiente, la Asociación Europea de Operadores de Satélites (ESOA) apoya las nuevas atribuciones de frecuencias a servicios por satélite contempladas en varios puntos del orden del día de la CMR‑15 (1.6, 1.7), y la adopción de otras disposiciones orientadas a facilitar el funcionamiento de servicios de satélites, que figuran en los puntos del orden del día 1.5, 1.8, 7 y 9.

Sin embargo, los esfuerzos de la ESOA para la CMR‑15 se centran principalmente en salvaguardar el acceso sostenible a servicios de satélites hoy y en el futuro. Actualmente, se están estudiando propuestas para identificar dos importantes bandas de frecuencias de satélite para telecomunicaciones móviles internacionales (IMT) terrenales en la banda C (3.400–4.200 MHz) y en la banda Ka (27,5–29,5 GHz) para estudios de compartición de las IMT, ya sea durante la CMR‑15 (banda C) o la CMR-19 (banda Ka).

La banda C

El espectro de banda C se utiliza para muchas e importantes aplicaciones de satélite, como los servicios bancarios, los servicios de conexión, la prospección de petróleo y gas, los servicios marítimos, la distribución de radiodifusión indirectamente a cabeceras de cable y directamente a millones de usuarios finales, la distribución de datos meteorológicos, la telemedicina, los organismos humanitarios, la gestión de desastres, y los servicios gubernamentales. En muchas regiones, los sistemas de satélites en banda C proporcionan la única infraestructura de comunicaciones fiable, por ejemplo en países con enormes terrenos escarpados y en muchas áreas rurales remotas. Además, los servicios de satélite por banda C son los primeros servicios operacionales cuando ocurren desastres y se destruyen infraestructuras terrestres. Los miembros de la ESOA muchas veces prestan apoyo a la UIT y a la comunidad humanitaria en general para restablecer las comunicaciones tras el desastre. Solamente en 2015, múltiples situaciones de desastre, entre otras, las inundaciones en Myanmar, el ciclón tropical en Vanuatu, y el terremoto en Nepal, recibieron el apoyo de los servicios de satélite por banda C. Además, cabe mencionar que hoy en día más de 180 satélites geoestacionarios operan en esta banda.

La banda Ka

La banda Ka representa una de las bandas en pleno crecimiento en el área de los satélites. En la actualidad, el número de sistemas de satélite en banda Ka en la órbita de satélites geoestacionarios (GSO) operacionales se eleva a más de 60. Mientras que las bandas C y Ku están cada vez más saturadas, la industria de los satélites ha comenzado a invertir en la banda Ka, puesto que la mayoría de los nuevos satélites por banda ancha y otros satélites emplearán tecnologías de alto rendimiento en banda Ka en los años venideros. Por consiguiente, se prevé un importante crecimiento en el número de satélites en banda Ka.

La tecnología de satélite en banda Ka ofrece una mayor eficiencia en el uso del espectro, lo que permite un volumen de tráfico mayor. La banda Ka representa una atractiva propuesta para muchas industrias por el menor tamaño de las antenas de los usuarios finales (VSAT), el aumento de la movilidad, y una mayor anchura de banda y velocidad, además de un despliegue económico de la red.

Durante el próximo decenio, se espera que aumente la demanda de capacidad de satélite en banda Ka para las aplicaciones de comunicación, al mismo tiempo que crecen en todo el mundo los servicios troncales y los servicios de conexión celular, el acceso a la banda ancha, las redes empresariales y las comunicaciones gubernamentales.

Para el año 2020, existirán más de 100 sistemas de satélites geoestacionarios y algunos sistemas más de satélite no geoestacionarios que operen en banda Ka.

Espectro para la banda ancha

La demanda de servicios de datos móviles sigue en aumento y es preciso encontrar soluciones que respondan a este crecimiento. Sin embargo, como toda identificación de espectro para las IMT afecta directamente a los servicios existentes, es importante que se estudien con detenimiento las necesidades de las IMT y qué bandas resultan más apropiadas. La UIT ha publicado numerosos estudios que demuestran que la compartición entre las IMT y el SFS en la banda C exige amplias zonas de exclusión en torno a las estaciones terrenas del SFS para prevenir interferencias. La compartición en la banda Ka implicará restricciones similares.

No se debe dar por sentado que porque crece la demanda móvil se necesita más espectro. Existen otras soluciones tecnológicas para aumentar la capacidad de las redes móviles:

  • Se pueden utilizar tecnologías más eficientes desde el punto de vista del espectro (por ejemplo, MIMO y conformación de haz).
  • Se puede descargar el tráfico de las redes móviles a otras alternativas, como las redes Wi-Fi (sabiendo que la red Wi-Fi que funciona en la banda 5 GHz actualmente tiene muy poca utilidad).
  • Se pueden crear sitios de células adicionales y así aumentar la reutilización de espectro para las IMT.

También es importante velar por que se utilice la totalidad del espectro identificado para las IMT. En un estudio realizado por expertos de LS telcom se examinaron los datos sobre licencias de más de 90 países. Se analizó si el espectro que se podría y debería utilizar para las IMT se encuentra disponible y, además, se estudiaron los resultados de una encuesta realizada por 20 reguladores destinada a determinar si el espectro autorizado por licencia realmente se está utilizando. Las conclusiones mostraron lo siguiente:

  • La mayor parte de las regiones del mundo ha adjudicado alrededor de un 70% de espectro que debería estar fácilmente disponible para los servicios IMT.
  • La mayoría de los países debería poder encontrar al menos 150 MHz de espectro adicional dentro del esquema espectral armonizado de la región.
  • Casi todos los países deberían poder encontrar al menos 200 MHz de espectro identificado para las IMT que no haya sido armonizado por completo.
  • En muchas partes del mundo, aún no se han adjudicado la banda de 700 MHz.
  • Con la excepción de la Unión Europea, aún no se han adjudicado las bandas de 2.600 MHz, que representan casi 200 Mhz del espectro destinado para las IMT.
  • La Unión Europea es, de lejos, la región que más espectro ha adjudicado a los servicios IMT. Sin embargo, esto representa solamente alrededor de dos tercios del total identificado para las IMT que podría ser potencialmente adjudicado. Pese a que se trata de la mayor cantidad de espectro adjudicado para las IMT, sigue siendo menos del 50% del total que la UIT había calculado como necesario para 2015.
  • En el resto del mundo, la cantidad de espectro adjudicado para servicios IMT es menos del 50% del total que podría estar disponible.
  • Mientras que el 80% de espectro bajo licencia es utilizado por los operadores que han obtenido la licencia, el uso del espectro bajo licencia con TDD (dúplex por división en el tiempo) se eleva solamente al 50%.

Además, muchos estudios, incluido el de LS telcom, han demostrado que las previsiones relativas a las necesidades de espectro para las IMT son exageradas. Estos estudios identifican fallas en los modelos y supuestos utilizados para formular previsiones relativas a las IMT. Por su parte, la industria terrena móvil ha encargado estudios destinados a demostrar el valor económico de la banda C para las IMT. Dichos estudios ignoran el costo de la reatribución y las consecuencias para los usuarios existentes; utilizan un enfoque equivocado para los cálculos y usan criterios incomparables con el objeto de inflar los resultados. Por consiguiente, creemos que estas previsiones y valoraciones económicas no deberían ser tomadas como una base sobre la cual adoptar decisiones de peso en la CMR‑15.

Lecciones aprendidas y perspectivas de futuro

La identificación de espectro para las IMT en la banda C durante la CMR-07 hizo que se volviera más difícil que los operadores de satélite obtuvieran autorización para desplegar estaciones terrenas, a pesar de que, hasta la fecha, se ha utilizado muy poco esta banda para las IMT. La ESOA cree que la CMR‑15 no debería identificar ningún espectro adicional para las IMT en la banda C ya que no es necesario y tendría un impacto negativo aún mayor en los sistemas de satélite, especialmente en los servicios existentes que muchas veces solo pueden prestarse por satélite, por ejemplo, los servicios en casos de catástrofe.

En la CMR‑15 se está trabajando en una nueva propuesta para agregar un nuevo punto al orden del día de la CMR-19 destinado a buscar espectro adicional para que las IMT apoyen el desarrollo de sistemas 5G. La ESOA no se opone a dicho punto pero recomienda que se tomen los recaudos necesarios para: i) evitar que se afecten innecesariamente otros servicios, como aquellos ampliamente desplegados en la banda Ka y ii) evitar una nueva situación “punto 1.1 del orden del día” que resultó ser divisiva, controvertida y exigió importantes recursos. La ESOA parte del principio que cualquier identificación de frecuencia debería proteger y excluir las bandas de frecuencia cuya compartición es difícil, o imposible, debido a las características de los servicios existentes atribuidos.

Mientras se desarrolla la 5G, se entiende que el objetivo principal es la atribución de nuevo espectro en frecuencias milimétricas para obtener altas velocidades de datos, ya que se requieren anchuras de banda muy grandes con las bandas contiguas de al menos 1 GHz. Existe una solución que beneficie a todos para responder a las necesidades de la tecnología 5G con pocas o ninguna consecuencia para los usuarios interesados y con el potencial de lograr la armonización mundial del espectro en materia de 5G: dicha solución se encuentra en las bandas por encima de 31 GHz.



 

Atribuir espectro para un mundo cambiante

Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones 2015

En este número
No.5 Septiembre | Octubre 2015

Reuniones con el Secretario General:

Visitas oficiales

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